lunes, 11 de octubre de 2010

Busquémonos otro planeta...

Nos estamos cargando el planeta y nadie se quiere dar cuenta. Tal vez hoy día vivamos todos despreocupados, felices y sin pensar en el devenir de nuestra Tierra. Pero, ¿en serio creéis que el desarrollismo que estamos ejerciendo sobre el mundo va a traer algo positivo? Tampoco es cuestión de estancarlo todo y parar con los avances, pero al medio ambiente le estamos pidiendo demasiado, le estamos pidiendo que trabaje al doscientos por cien y eso va a tener sus consecuencias. Estamos ante la sexta extinción más importante de la historia de la tierra, pero con la diferencia de que las otras cinco se produjeron de forma natural y relativamente buena para el planeta, pues la naturaleza es sabia, y al fin y al cabo cada una de las extinciones anteriores tuvo su parte positiva: (como la aparición de nuevas especies o el desarrollo de los mamíferos a causa de la extinción de los dinosaurios). Sin embargo, ésta que tenemos delante se va a producir en gran parte por la culpa del ser humano, por la explotación que provocamos día a día a nuestro entorno y por la falta de interés, por no haber pensado en nuestro futuro.

¿Por qué no abrimos los ojos y valoramos un poco más nuestro planeta? ¿O mejor aún, por qué no pensamos en las generaciones futuras? Es triste, pero real. Modelos de simulación informáticos, como el World 3, aseguran que alrededor del 2050 seremos unos doce mil millones de personas… ¿en serio creéis que existen tantos recursos y alimentos como para abastecer a tal cantidad de gente? El resultado va a ser nefasto: en apenas 10 años morirán más de la mitad de personas del planeta por falta de alimentos y recursos, ¿os imagináis? Se morirían alrededor de 6 mil millones de personas… justamente el número de habitantes hoy día de nuestro planeta. No podemos seguir creciendo tanto, no podemos abusar de nuestro medio ambiente, y… no podemos contaminar tanto. Si 6 mil millones de personas han sido capaces de casi destruir el planeta, ¿qué serían capaces de provocar el doble de personas? Pff, sólo de pensarlo…

Y, ¿Quién nos asegura que no somos uno de nosotros los que se verá perjudicado por esta reducción masiva de la población? O nuestros hijos, nietos… etc. Es triste pensar así, pero si no nos lo planteamos de la manera más drástica creo que esto no cambiará. Y para ello, necesitamos colaborar cada uno de nosotros, granito a granito, hasta conseguirlo. Si se empezaran a poner leyes y normas en todos los países desarrollados, (puesto que los países pobres bastante tienen, no les vamos a hacer encima que se preocupen por el medio ambiente cuando un plato de comida les cuesta dos días de trabajo), se podría parar todo esto, o al menos retrasar la catástrofe que se nos viene encima. El calentamiento global, la contaminación, la superpoblación, el efecto invernadero, la falta de recursos y alimentos… Esto se nos viene encima y no nos da la gana de evitarlo.

Hace 20 años nos estábamos cargando la capa de ozono con las emisiones de gases, ahora, tras la prohibición de las emisiones  de gases tóxicos por unanimidad entre los países, los científicos empiezan a observar ligeras recuperaciones de esta capa tan importante para la vida de nuestro planeta. Pudimos arreglar ese “problemón” de la capa de ozono (pues sin ella la tierra se convertiría en un planeta casi inhabitable), ¿por qué no nos unimos TODOS y arreglamos lo que se nos viene encima? Dejémonos de guerras y de peleas entre políticos, unámonos para arreglar esto. Las matemáticas no engañan, y por desgracia los modelos de simulación informáticos de nuestro planeta están realizados con ecuaciones matemáticas pasadas a un ordenador… Esto se puede cambiar, pero… ¿Estará dispuesta la humanidad a sacrificar sus planes ambiciosos? Quién sabe, el tiempo nos lo dirá.

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